El Parque natural del Delta del constituye una de las zonas húmedas más amplias de la Europa mediterránea.
El Delta del Ebro nos ofrece un marco de naturaleza incomparable, único y singular. Un paisaje de una gran riqueza biológica que reúne una diversidad de flora y fauna, de un valor incalculable. Con sus 320 km2 de superficie, constituye el hábitat acuático más extenso de las tierras catalanas y representa un enclave de vital importancia dentro las zonas húmedas de la Mediterránea. Su riqueza biológica contrasta con la profunda humanización y transformación agrícola de una gran parte de su superficie. Con objeto de hacer posible la armonía entre los valores naturales de la zona y su explotación por parte de los humanos, y a instancias de sus habitantes, la Generalitat constituyó el 1983 el Parque Natural del Delta del Ebro.